ÁRBOLES Y ARBOLEDAS MONUMENTALES
Un patrimonio a conservar
EL ÁRBOL FORMA PARTE DE NUESTRO PATRIMONIO
El árbol es sin duda un símbolo de cultura y
de unión con la Naturaleza. El hombre, a lo largo de la historia ha establecido
vínculos con el árbol, habiendo llegado al punto en que el árbol
forma parte del patrimonio cultural de cada región.
La pervivencia de algunos ejemplares arbóreos más
allá de una generación ha conferido al árbol un carácter
de vínculo intergeneracional. En las calles, plazas y parques de ciudades
o pueblos, o en los cruces de caminos rurales es frecuente encontrar árboles
centenarios de alta significación, muy apreciados por la población
y, por tanto, con un alto valor histórico y cultural.
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El Barranc del Horts, en la comarca de
l'Alt Maestrat, conserva ejemplares centenarios de carrascas y quejigos.
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¿Que es un árbol o Arboleda Monumental?
Un árbol monumental es aquél ejemplar de porte
arbóreo que, bien por su tamaño, edad, belleza, o singularidad
es considerado sobresaliente. No siempre será el tamaño el que
determinará el considerarlo monumental o no, sino que se tendrá
en cuenta otros factores como la edad, la especie, etc.
Las arboledas monumentales son agrupaciones de varios árboles
que llaman nuestra atención, debido a su porte, belleza, edad o especies
que la componen.
Hasta el momento no han sido muchas las iniciativas que se
hayan encargado de la localización y conservación de estas joyas
de nuestro Patrimonio Natural, cada vez más escaso y amenazado.
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El olmo de Castellnovo, junto al de Navajas,
constituye uno de los mayores atractivos y orgullos de dichas poblaciones.
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AMENAZAS
Atendiendo a aquellos árboles singulares, históricos
o únicos en una especie y edad, cualquier atentado contra ellos debe
considerarse un acto de sabotaje contra el patrimonio histórico cultural.
A continuación presentamos las amenazas que más deben preocuparnos:
- Las plagas o enfermedades víricas han hecho mella
en muchos árboles, especialmente en los más viejos. Uno de los
casos más alarmantes es el de la grafiosis que afecta a los olmos de
la especie Ulmus minor.
- La madera de los ejemplares más viejos y grandes es
muy apreciada para la ebanistería, o simplemente como leña.
- Los incendios hacen peligrar al conjunto de la vegetación.
- La nefasta gestión del arbolado urbano suele ser causa
de destrucción de no pocos árboles y arboledas notables. Por una
lado encontramos las podas mal realizadas por abusivas o sobre especies que
no soportan este tratamiento, que causan grandes heridas al árbol, facilitando
la entrada de patógenos que acabarán a medio plazo con su vida.
Y por otro lado encontramos la creciente intransigencia de algunos funcionarios
y autoridades municipales para quienes el árbol no tiene lugar en el
planeamiento urbanístico, y así, por la renovación de calles,
aceras y plazas, o la construcción de aparcamientos, cada año
un buen número de árboles vienen siendo arrancados ante la indignación
y las protestas raramente escuchadas del vecindario. La demolición, reestructuración
o cimentación de parques y jardines también se cobra muchas bajas
entre nuestros árboles urbanos.
- Algunos usos tradicionales han servido más bien para
conservar algunas especies que hubieran desaparecido en otras circunstancias.
El caso del Almez o lledoner (Celtis australis) es uno de los más
llamativos. Su madera es fuerte y flexible, por lo que ha sido y es empleada
para hacer bastones, piezas de carros y horcas u horcones. Por esta razón
es una especie que se ha plantado desde tiempos inmemoriales en los alrededores
de los pueblos y caminos, como ocurre en los alrededores de pueblos como Algimia
de Almonacid donde, gracias a este uso ancestral, se conservan enormes ejemplares
de Almez. También se ha venido aprovechando tradicionalmente el corcho
del alcornoque en la Sierra de Espadán y en la Sierra Calderona, así
como la madera de diferentes especies de una forma racional. Todos estos usos
son un buen ejemplo de la posibilidad real de compatibilizar conservación
de la naturaleza y desarrollo económico, siendo importante fomentarlos.
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Medición de la olivera Morruda
por miembros del GECEN
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¿QUÉ ESTÁ HACIENDO EL GECEN PARA CONSERVAR Y DAR
A CONOCER LOS ÁRBOLES Y ARBOLEDAS MONUMENTALES?
Desde hace un tiempo, el GECEN dedica parte de sus esfuerzos
a inventariar y catalogar los árboles y arboledas de la provincia de
Castellón. Actualmente ya se han inventariado los árboles y arboledas
autóctonas más sobresalientes de la comarca del Alto Palancia.
Se han medido, entre otros:
- El olmo (Ulmus minor) de Navajas y algunos de los
árboles de los jardines y alrededores dé la población.
La población de Navajas puede considerarse como una verdadera arboleda
monumental.
- El olmo de Castellnovo.
- La Olivera Morruda de Segorbe. Se trata de un ejemplar en
un excelente estado de conservación que tiene una edad aproximada de
1500 años.
- Los almeces o lledoners de Algimia de Almonacid.
- Las sabinas albares (Juniperus thurifera) de la zona
del Toro, así como algunos tejos, saucos, fresnos, etc.
- Varios alcornoques (Quercus Suber) y alcornocales
de Chóvar y las inmediaciones de la Serra d´Espadà.
- Nogales (Juglans regia) de Bejís.
- Muchos de los árboles del valle de Mosquera.
- El lentisco (Pistacea lentiscus) de Villatorcas.
- Los pinos piñoneros (Pinus pinea) de la Dehesa
de Soneja.
- El enorme laurel (Laurus nobilis)
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